Modulo IV
Presentación
de buenas prácticas
Caso elegido
El caso elegido en el módulo III fue el número 2 que hacía referencia
a una víctima activa. Tenemos un
grupo de alumnos/as de 6º de Primaria. Hay indicios de que un alumno/a de esa
clase sufre acoso físico y verbal. En una clase de 28 alumnos/as (54% niñas) se
ha realizado un test sociométrico que refleja cuestiones personales mediante un
autoinforme por parte de la víctima como con el resto del grupo clase a través
de un heteroinforme. Este es un caso que
se puede dar en mi centro de Educación Infantil y Primaria.
Características
del centro
El contexto del centro se enmarca en un barrio de clase trabajadora
con un alto índice de paro. El alumnado pertenece a varios grupos sociales que
podríamos diferenciar en: familias de etnia gitana, familias inmigrantes con
bajos recursos, familias con trabajos
cualificados y familias con escasos recursos. Como indicador que de idea del
contexto socio-económico tenemos a una cuarta parte del alumnado con
intervención de los servicios sociales principalmente por motivos de ayudas
económicas. Se trata de un colegio de línea 1 en el que los grupos están por
debajo de la ratio de 25 alumnos (podríamos hablar de una media de 18 alumnos
por clase).
Medidas organizativas
El clima de convivencia ha mejorado mucho en los últimos cursos pero
cabría destacar que los conflictos se suceden en los espacios comunes como el
patio o el tiempo dedicado al comedor escolar. En las clases existe un clima
adecuado pero se diferencia también el nivel de implicación y trabajo en las
tareas académicas habiendo una parte del alumnado comprometida y otra con más
problemas que evitan un mejor rendimiento.
Al principio de curso y, tal y como establece el plan de convivencia,
se realiza un sociograma para
determinar en donde tenemos que incidir más para mejorar la convivencia. Pero
sobre todo nos interesa trabajar en la prevención. Esto es algo clave para
evitar conflictos graves ya que nuestra filosofía se basa en que los conflictos
son buenos para hacer que los jóvenes aprendan a resolverlos y prepararse para
la vida. Eso sí, nuestra responsabilidad es evitar que los conflictos sean
graves.
Una de las mayores claves de nuestro plan de convivencia es un
proyecto denominado La voz del alumnado cuyo objetivo principal es escuchar a los
alumnos y tener en cuenta sus propuestas para lograr un buen clima de trabajo y
convivencia en el centro. Este proyecto se desarrolla en torno a los siguientes
ejes:
Asambleas de
Primaria: una sesión a la semana en la que los alumnos exponen sus
inquietudes, hablan de sus conflictos y, lo que es más importante, se les
ofrece una vía pro-activa de participación en el centro a través de la cual se
les hace partícipes de la transformación de su propio colegio canalizando
propuestas de mejora que el alumnado eleva. Esta sesión cuenta con la presencia
del tutor/a y es moderada por la mediadora.
Asambleas de
delegados: cada trimestre se vuelcan en estas asambleas todos los problemas y
propuestas que existen en cada clase. En esta asamblea concurren (además de los
delegados/as) el Equipo Directivo, la mediadora y coordinadora de convivencia y
una representante de las familias miembro de la AMPA.
Intervención en los
recreos y recreos de comedor: la intervención en los recreos de comedor se lleva
a cabo a través de la mediadora en colaboración con las monitoras de comedor.
Se trata de dinamizar los patios y ofrecer al alumnado actividades que sirvan
para fomentar su participación, mejorar sus relaciones y ofrecerles un espacio
alternativo al ambiente tradicional de patios.
En torno a este proyecto se desarrolla todo el trabajo de prevención.
Además de esto existe un plan recientemente aprobado denominado aula de responsabilidad. Un sistema que
pretende asegurar el trabajo en clase y evitar que la falta de actitud ante la
tarea pueda generar sinergias negativas y perjudicar al ambiente de convivencia.
Es un sistema protocolizado en el que el alumno/a que no trabaje bien en el
aula tenga un espacio de sanción/reflexión para que sirva como consecuencia y
que oriente hacia un camino de responsabilidad y respeto hacia los compañeros y
profesores.
A todo esto anterior se suman jornadas de convivencia como salidas a
la sierra (al principio de curso) celebraciones con familias, talleres en la
biblioteca,…
Cabe señalar que se están incluyendo en el plan de convivencia todos
los protocolos de intervención antes un caso de acoso además de actividades de
prevención que se están compartiendo en el Claustro, algo que consideramos
fundamental.
Intervención
Es necesario protocolizar las intervenciones. El Equipo Directivo ha de estar informado y por ello se debe cumplir con los protocolos de intervención documentados de forma simultánea a la intervención de campo. Diferenciaremos las intervenciones desde tres ámbitos:
Es necesario protocolizar las intervenciones. El Equipo Directivo ha de estar informado y por ello se debe cumplir con los protocolos de intervención documentados de forma simultánea a la intervención de campo. Diferenciaremos las intervenciones desde tres ámbitos:
Con la víctima
Se llevará a cabo una entrevista
individual por parte del tutor para recoger toda la información
posible. El tutor tiene que ganarse su confianza. Se le hará ver que es una
víctima de acoso y violencia y que el equipo docente lo sabe. Le aseguraremos
que no volverá a suceder y que se necesita de ella que confíe en sus
profesores. Simultáneamente se le aislará de sus acosadores en la
medida de lo posible (aula, espacios comunes como patio o comedor,
salidas, celebraciones, etc.)
Por otro lado debe tomar conciencia de su conducta y de sus actos, los cuales debe cambiar. Se le hará ver que para ser popular o aceptado/a hay otros caminos que debe aprender y seguir. Iniciaremos un programa de habilidades sociales. Ahí contará mucho la figura del Orientador Escolar.
Debemos hacerle ver que lo que le sucede no se permitirá mas, que tendrá la ayuda disponible cuando la necesite. Es es una víctima de si mismo sin buscarlo ni quererlo.
Habrá una reunión con la familia para darles a conocer todo lo que pasó y el proceso a seguir.
Por otro lado debe tomar conciencia de su conducta y de sus actos, los cuales debe cambiar. Se le hará ver que para ser popular o aceptado/a hay otros caminos que debe aprender y seguir. Iniciaremos un programa de habilidades sociales. Ahí contará mucho la figura del Orientador Escolar.
Debemos hacerle ver que lo que le sucede no se permitirá mas, que tendrá la ayuda disponible cuando la necesite. Es es una víctima de si mismo sin buscarlo ni quererlo.
Habrá una reunión con la familia para darles a conocer todo lo que pasó y el proceso a seguir.
Por último la víctima siempre
tendrá un circulo de confianza y protección con compañeros líderes
y con una gran aceptación en todo el centro. Serán su referencia y la premiarán
cuando acierte y la ayudarán a modificar su conducta cuando esta no sea
correcta de acuerdo con unas pautas acordadas entre docentes y alumnos.
Con los acosadores
En una primera entrevista el equipo docente (sería interesante que haya varios profesores para que comprendan la gravedad de la situación se les hará ver lo impropio de sus actos y de su conducta. No se les permitirá bajo ningún concepto seguir haciéndolo informándoles de las posibles consecuencias.
Tienen que entender que para afrontar problemas o conflictos son necesarios el diálogo y la confianza en los profesores.
Se aplicarán las sanciones tipificadas en el Reglamento de régimen interior. Les haremos comprender que no pueden tomar represalias contra la víctima . Deberán tratarla con el mayor respeto posible. Se hablará con toda la clase sobre el caso y se trabajarán habilidades sociales con la víctima para que que sus relaciones vayan mejorando poco a poco para lograr un respeto recíproco. La implicación será crucial.
Con la familia y con la víctima
El tutor (acompañado del Jefe de Estudios) tendrá una reunión con las familias donde les contaremos lo sucedido y las medidas que se están tomando. Es importante que acepten la situación por lo que se les transmitirá la máxima confianza posible. Se les informará de las medidas, del seguimiento y de las consignas a seguir por su parte para lograr la máxima implicación.
Es muy importante que todo el entorno educativo conozca la situación de una forma sigilosa y confidencial y que todos sigan las mismas actuaciones. Habrá seguimiento periódico durante el resto del curso. Si fuese necesario se pediría ayuda a expertos en el caso de no saber abordar determinadas situaciones.
Seguimiento
Se elaborará en plan de seguimiento para que el equipo docente implicado lo conozca y lo ponga en marcha.
Es fundamental que en las primeras
semanas se dediquen sesiones grupales para trabajar el caso así como
entrevistas individuales con víctima, acosadores y responsables. Se llevarán a
cabo actividades cooperativas, de empatía, autoayuda, autocontrol,
asambleas... Poco a poco (después de las primeras 4 semanas) se irán
espaciando estas sesiones específicas. El equipo docente se reunirá de manera
quincenal en el primer mes y seguidamente se espaciarán estas reuniones
mensualmente hasta que se eliminen riesgos de que vuelva a ocurrir.
El seguimiento con las familias también será fundamental para ver la mejoría si la hubiese o las medidas o formas de cambiar las situaciones si algo no funcionase.
Finalmente habrá una evaluación de todo el proceso. Sería importante elaborar una memoria del mismo para posibles casos en el futuro evaluando lo que ha funcionado y lo que no. Sería interesante también compartir esto con los alumnos (en el caso de que haya signos positivos) para hacerles partícipes del éxito.
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